El referente de ADRHA Mar del Plata valoró la realización del evento en la ciudad y analizó los desafíos del mundo laboral frente al avance de la inteligencia artificial.
Mar del Plata volvió a ser sede de un evento de alcance nacional vinculado al mundo del trabajo y los recursos humanos. En noviembre, la ciudad albergó el 21° Congreso Nacional de Recursos Humanos, organizado por ADRHA, la Asociación de Recursos Humanos de la Argentina, un hecho que fue destacado como un verdadero hito por los referentes del sector.
En diálogo con el canal Mercados & Empresas, Jorge Terreu, uno de los referentes de ADRHA Mar del Plata, remarcó la importancia de que el congreso se haya desarrollado fuera de Buenos Aires, en una institución con más de 50 años de trayectoria. “Tradicionalmente el congreso se realiza en la capital, por eso haberlo traído a Mar del Plata fue una experiencia muy gratificante”, señaló.
El evento convocó a profesionales de recursos humanos de distintos puntos del país, como Tucumán, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y Neuquén, y contó además con la participación de especialistas internacionales de manera virtual. Según explicó Terreu, el encuentro permitió generar un espacio de intercambio federal y fortalecer la comunidad profesional del sector.
El eje central del congreso estuvo puesto en la relación entre el ser humano y la inteligencia artificial, y en cómo esta tecnología impacta de manera directa en el mundo laboral. En ese sentido, Terreu explicó que se abordaron tanto los aspectos técnicos como las implicancias emocionales y organizacionales que genera la llegada de la IA, despertando sensaciones diversas como incertidumbre, temores y expectativas.
Respecto al futuro del trabajo, el dirigente señaló que la inteligencia artificial “llegó para quedarse” y que el principal desafío es integrarla como una aliada, y no como una amenaza. Según explicó, la tecnología tenderá a reemplazar tareas repetitivas y monótonas, pero también abrirá nuevas oportunidades laborales vinculadas al uso estratégico de estas herramientas.
Por último, Terreu subrayó la necesidad de que los trabajadores y las organizaciones se preparen y se capaciten, para poder aprovechar el potencial de la inteligencia artificial y generar mayor valor humano en los espacios de trabajo, en un contexto de transformación constante.
