El contrato del delantero argentino se acerca a su final y en el Xeneize siguen de cerca la situación. En Italia no descartan una salida y en Buenos Aires hay expectativa.

El nombre de Paulo Dybala vuelve a aparecer en el radar de Boca Juniors mientras el club atraviesa con tranquilidad el actual mercado de pases. Aunque todavía no incorporó refuerzos, la dirigencia ya proyecta a futuro y observa con atención la situación contractual del delantero argentino, cuyo vínculo con Roma se encuentra en la recta final.
En el club italiano analizan la posibilidad de extender la relación, aunque esa alternativa estaría sujeta a una rebaja en el salario del jugador. Aun así, el escenario es incierto y, por el momento, no estaría garantizada la continuidad del cordobés en la Serie A, lo que alimenta las expectativas desde Buenos Aires.
Desde Boca se muestran cautos pero optimistas, conscientes de que el desenlace dependerá, en gran parte, del rendimiento de Dybala en el tramo decisivo de la temporada. En ese sentido, el atacante volvió a tener protagonismo recientemente al completar los 90 minutos en la victoria 3-1 ante Genoa, algo que no lograba desde finales de octubre.
Tras ese encuentro, su entrenador Gian Piero Gasperini, quien tiene contrato vigente hasta junio de 2028, no escatimó elogios hacia el argentino. “No contamos con otro futbolista de esa calidad. Cuando está disponible, el equipo ataca de otra manera”, afirmó, y fue tajante al remarcar: “Si no está lesionado, juega”.
En lo colectivo, Roma atraviesa un buen presente en el campeonato italiano. Luego de 17 fechas, acumula 33 puntos, se ubica en la cuarta posición y se mantiene en zona de clasificación directa a la Champions League, un factor que podría influir tanto en lo deportivo como en lo económico para el club.
Con el objetivo de no quedar al margen, Boca comenzó a dar los primeros pasos informales para seducir al futbolista. Marcelo Delgado, integrante del Consejo de Fútbol, expresó públicamente el deseo de concretar su llegada y reconoció que se trata de “una ilusión” para la institución.
A su vez, Leandro Paredes, capitán del equipo y amigo cercano de Dybala, realizó un viaje relámpago a Roma durante sus vacaciones con la intención de dialogar personalmente con el delantero y acercar posiciones.
Por ahora, la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme mantuvo contactos iniciales con el jugador y su entorno. Si bien no se presentó ninguna oferta formal, en el club consideran que el contexto podría jugar a su favor y mantienen la expectativa de avanzar cuando el escenario se aclare.
