Un documento antiguo hallado recientemente volvió a poner en el centro de la discusión uno de los grandes misterios de la cultura rioplatense: el lugar de nacimiento de Carlos Gardel, el ícono del tango cuya identidad ha sido objeto de debates por décadas.
Se trata de un certificado consular fechado en 1920, encontrado en archivos del Consulado de Uruguay en Buenos Aires. En él se registra que Gardel habría nacido en Tacuarembó, Uruguay, el 11 de diciembre de 1887, hijo de ciudadanos uruguayos, y que en ese momento era soltero y se desempeñaba como artista. Este registro habría funcionado como una partida de nacimiento provisional para que el cantante pudiera gestionar su ciudadanía en Argentina cuando aún se encontraba sin documentación formal.
La llamada Comisión Gardel Rioplatense, que agrupa a investigadores y gestores culturales de ambos lados del Río de la Plata, presentó el acta como una pieza clave para entender los primeros años del “Zorzal Criollo”. Sin embargo, especialistas advierten que este documento no necesariamente cierra el debate histórico, ya que fue declarado en un contexto específico y debe someterse a peritajes técnicos para confirmar su autenticidad y validez como prueba concluyente.
Expertos destacan que Gardel utilizó distintos documentos a lo largo de su vida y que, por necesidades laborales y migratorias de la época, a menudo declaró datos personales adaptados al contexto. Por ello, aunque el hallazgo aporta información relevante, muchos historiadores consideran que no elimina la controversia entre las versiones que ubican su nacimiento en Uruguay, Argentina o incluso Francia.
Más allá de este debate, la figura de Gardel sigue siendo un símbolo cultural indiscutido del Río de la Plata y del tango en todo el mundo, recordado por clásicos como “Mi Buenos Aires querido” y “Por una cabeza”, independientemente de dónde haya nacido.
