Repartidores de aplicaciones de delivery se autoconvocaron el domingo 17 de enero en la Peatonal San Martín del centro de Mar del Plata para exigir medidas concretas de seguridad laboral. La protesta surge tras el caso de Johana Stanley, que dejó dos detenidos pero mantiene viva la preocupación del sector.
El petitorio reclama la implementación obligatoria de botones antipánico en las aplicaciones, sistemas de GPS compartido en tiempo real y seguros de accidentes laborales para trabajadores de Rappi, PedidosYa y Uber Eats, entre otras plataformas.
Autoridades municipales dialogaron directamente con una delegación de manifestantes, mientras el sindicato de repartidores recibió formalmente el documento con los reclamos. Las empresas informaron que implementarán capacitaciones específicas en seguridad en las próximas semanas.
La protesta se desarrolló sin cortar el tránsito y mantuvo un tono pacífico. Los trabajadores exigen además estadísticas oficiales de agresiones y protocolos de respuesta rápida ante emergencias en la vía pública.
