Ayer por la noche arrancó en el Estadio River Plate una de las citas más esperadas del año: el primero de los tres conciertos que el artista puertorriqueño ofreció en Buenos Aires dentro de su gira mundial. La jornada reunió a más de 70 000 personas, que recibieron con emoción a Benito Antonio Martínez Ocasio —más conocido mundialmente como Bad Bunny— en un espectáculo intenso, con hits de su carrera y momentos que fortalecieron su lazo con el público argentino.
La velada comenzó con la actuación de artistas locales como Ramma y la banda Chuwi, que calentaron el ambiente antes de la aparición del anfitrión. Con una puesta en escena que combinó luces, coreografías y una selección musical que repasó sus éxitos, el concierto fue una celebración de ritmo y energía desde el primer acorde.
Uno de los momentos más recordados fue el homenaje al rock argentino, cuando un conjunto de músicos interpretó una versión de De música ligera, el clásico de Soda Stereo, que fue entonado por gran parte del estadio, transformando el encuentro en un cruce emotivo entre culturas musicales.
Durante el show, Bad Bunny también lució una camiseta de la selección argentina con el número 19, un guiño a los primeros pasos de Lionel Messi, y ofreció palabras de agradecimiento en las que destacó lo especial que es para él volver a tocar en Argentina tras su exitoso paso por eventos internacionales y su consagración con varios premios.
Con un repertorio que incluyó tanto temas clásicos como nuevas creaciones, la noche reafirmó por qué el artista es uno de los más escuchados a nivel global, y dejó un clima de expectativa para las funciones que aún restan en el estadio más grande de América Latina.
