Un deportista argentino que compite a nivel internacional en el circuito profesional de tenis fue sancionado con una suspensión de dos meses tras comprobarse que incurrió en infracciones relativas a apuestas deportivas y a no informar un intento de soborno, en violación de las normas de integridad del deporte.
Según determinó el tribunal encargado de aplicar el régimen disciplinario, el jugador no solo participó indirectamente en apuestas vinculadas a partidos, algo expresamente prohibido para tenistas profesionales, sino que además omitió denunciar un intento de soborno que le había sido propuesto, conducta que también constituye una falta dentro de los códigos de conducta del tenis mundial.
La sanción no implica de momento la interrupción definitiva de su carrera, pero sí una inhabilitación para competir durante dos meses en torneos oficiales, lo que repercute en su ranking, ingresos y preparación de cara al resto del calendario competitivo.
Las entidades rectores del tenis profesional requieren que los jugadores informen de inmediato cualquier intento de influenciar resultados o manipular partidos —incluidos accesos a apuestas o propuestas sospechosas— como parte de un marco de integridad diseñado para preservar la transparencia y la equidad dentro del deporte.
Tras conocerse la sanción, el entorno del deportista emitió un comunicado en el que reconoce la decisión del tribunal y adelantó que estudiará los pasos a seguir, sin descartar recursos dentro de los plazos que establecen las normas disciplinarias del tenis internacional.
