Un hecho que parece sacado de una película —pero con olor real a peligro— ocurrió en la madrugada de este miércoles en Mar del Plata.
Un delincuente robó un auto y, durante la fuga, terminó incrustándolo contra una vivienda en la zona de Falucho al 7600. El impacto fue tan violento que el vehículo atravesó la reja del frente y dañó directamente la instalación de gas de la casa.
El resultado: una fuga de gas peligrosa, de esas que convierten el aire en una amenaza invisible. Según el testimonio del propietario, la cantidad de gas que salía tras el choque era “tremenda”, lo que obligó a actuar con rapidez para evitar una tragedia mayor.
El episodio ocurrió cerca de las 6 de la mañana, cuando el ruido del impacto despertó a los vecinos. El auto —un Chevrolet Corsa— había sido robado horas antes y, tras el choque, fue abandonado en el lugar.
Como en esas historias donde el villano se esfuma entre sombras, el conductor escapó a pie y todavía es intensamente buscado por la policía.
Afortunadamente, no hubo heridos, pero el susto quedó flotando en el barrio como una nube que tarda en disiparse: una mezcla de estruendo, gas y la sensación de que todo podría haber sido mucho peor.
