El sistema de fotomultas en Mar del Plata volvió al centro del debate político, luego de que el kirchnerismo impulsara un pedido para analizar en detalle el convenio vigente.
Desde el bloque opositor pusieron el foco en cómo se distribuyen los ingresos generados por las infracciones y cuestionaron el impacto real que tiene el sistema en las arcas municipales.
Uno de los puntos principales del planteo es que el acuerdo actual deja un porcentaje reducido para el Municipio, mientras que la mayor parte de lo recaudado se destina a la Universidad Nacional de San Martín y otros actores vinculados al sistema.
Además, se solicitó información sobre el funcionamiento del esquema, incluyendo la cantidad de equipos instalados, los costos operativos y las tareas efectivamente realizadas en el marco del convenio.
También se puso bajo análisis la posible tercerización del servicio, una cuestión que ya había generado cuestionamientos en debates anteriores dentro del Concejo Deliberante.
El planteo se da en un contexto de tensión por las cuentas públicas locales y reabre la discusión sobre si el sistema cumple un rol de seguridad vial o si tiene un fuerte componente recaudatorio.
