La tensión entre Argentina e Irán sumó un nuevo capítulo luego de la reacción del régimen iraní a la decisión del Gobierno de declarar como organización terrorista a la Guardia Revolucionaria.
Desde Teherán calificaron la medida como “imperdonable” e “injustificada”, y advirtieron que la decisión podría generar responsabilidades internacionales para el Estado argentino.
El mensaje evitó responder a las acusaciones vinculadas a los atentados en la Embajada de Israel y la AMIA, pero dejó en claro un tono de fuerte rechazo y confrontación diplomática.
La respuesta se da en un contexto global delicado, con creciente tensión en Medio Oriente y con Argentina alineándose más claramente con Estados Unidos e Israel en su política exterior.
Este cruce se suma a una escalada previa en la relación bilateral, que ya venía deteriorándose en las últimas semanas con declaraciones cruzadas entre ambos gobiernos.
El conflicto abre un escenario incierto en el plano internacional, donde las señales diplomáticas empiezan a transformarse en advertencias cada vez más directas.
