Un fallo judicial en Mar del Plata ordenó pagar más de 17 millones de pesos a la dueña de una perra que murió mientras era atendida en una peluquería canina.
El caso se originó en 2023, cuando la mascota —una bulldog francés de 7 años— fue llevada a un local de avenida Constitución para un servicio de baño y cuidado. Según la causa, el animal ingresó en buen estado de salud, pero horas después el establecimiento informó que había sufrido una descompensación y fallecido.
Si bien las pericias no lograron determinar con exactitud la causa de la muerte, el juez consideró probado un punto clave: la perra murió mientras estaba bajo la responsabilidad del comercio, en el marco de un servicio contratado.
Además, durante el proceso se detectaron inconsistencias en las explicaciones brindadas por el lugar y la falta de una reconstrucción clara de lo ocurrido en los momentos previos al desenlace.
La indemnización, que supera ampliamente lo reclamado inicialmente, incluye distintos conceptos como el valor del animal, los gastos derivados y, especialmente, el daño moral, considerando el vínculo afectivo entre la dueña y su mascota.
El fallo marca un antecedente importante en este tipo de casos, donde la Justicia comienza a reconocer el impacto emocional que implica la pérdida de un animal de compañía.
Una historia que empezó como un trámite cotidiano… y terminó en un fallo que pone precio —aunque nunca alcance— al vínculo con una vida.

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