Un crimen brutal, una familia entera acusada… y un veredicto que se acerca.
En Mar del Plata, la fiscalía solicitó que cuatro integrantes del llamado “clan Rivera” sean condenados por el asesinato de Walter Daniel Bravo, ocurrido en abril de 2024.
El juicio se desarrolla bajo la modalidad de jurado popular, donde doce ciudadanos deberán decidir si los imputados —padre, madre y dos hijos— son culpables del delito de homicidio agravado, que prevé prisión perpetua.
Según la acusación, no se trató de un hecho espontáneo: sostienen que fue una emboscada planificada, en la que la víctima fue interceptada en una zona cercana a Parque Camet, en medio de conflictos previos vinculados al narcomenudeo.
La reconstrucción presentada en el juicio describe una secuencia violenta:
primero una agresión con arma blanca,
luego disparos,
y finalmente un tiro en la cabeza a corta distancia, que causó la muerte.
Para la fiscalía, los acusados actuaron de manera coordinada, reduciendo a la víctima antes del disparo final.
La defensa, en cambio, sostiene otra versión: que el hecho fue accidental, ocurrido en medio de un forcejeo y sin intención de matar.
El caso, atravesado por disputas previas y violencia acumulada en el barrio, entra ahora en su tramo decisivo: los alegatos finales y el veredicto del jurado.
