Murió en prisión el pastor evangélico condenado por múltiples casos de abuso sexual y conocido por afirmar que tenía el “semen ungido”, una frase que generó conmoción y repudio durante el juicio que lo llevó a la cárcel.
El hombre había sido condenado por hechos ocurridos en el marco de su actividad religiosa, donde utilizaba su posición de poder y manipulación espiritual sobre las víctimas.
La causa tuvo fuerte repercusión pública por los testimonios presentados durante el proceso judicial y por las prácticas denunciadas dentro de la organización religiosa que encabezaba.
Según trascendió, el fallecimiento ocurrió mientras cumplía su condena en una unidad penitenciaria.
El caso se convirtió en uno de los más impactantes vinculados a abusos cometidos bajo discursos de fe y liderazgo espiritual en Argentina.
Detrás de los títulos extraños y las frases estremecedoras…
hubo víctimas reales.
