La provincia de Chubut enfrenta una situación crítica por incendios forestales que avanzan hacia áreas pobladas, especialmente alrededor de la localidad de Cholila, donde los vecinos permanecen en alerta y en algunos sectores se evaluó la necesidad de evacuaciones preventivas. Más de 500 brigadistas y una decena de medios aéreos trabajan contrarreloj para contener las llamas que se reactivaron y se extienden en varios frentes de la región cordillerana.
Los dos focos principales de fuego que ponen en riesgo a la comunidad se originaron en distintos puntos: uno en el Parque Nacional Los Alerces y otro en la zona de Puerto Patriada, con un avance que ha generado un efecto de “pinza” en los alrededores de Cholila. Las altas temperaturas, la sequía histórica y los vientos intensos han dificultado las labores de combate del fuego, poniendo a la región en una emergencia ambiental.
En sectores como Villa Lago Rivadavia, el incendio superó líneas de defensa naturales y se acercó peligrosamente a viviendas, obligando a evacuar a familias para preservar su seguridad. También se registraron cortes de rutas y el humo denso hace difícil la visibilidad y la movilidad en distintas rutas secundarias de la zona.
Las condiciones del clima —con temperaturas que rondan los 30 °C y ráfagas de viento de hasta 50 km/h— complican aún más las tareas de los brigadistas, ya que reducen la efectividad de las estrategias de contención y control del fuego. Además, la reactivación de focos previamente considerados controlados ha obligado a reforzar los operativos con recursos provinciales y la llegada de equipos de otras jurisdicciones.
Hasta ahora no se han reportado víctimas fatales, pero sí daños materiales en zonas rurales y alta preocupación entre productores y residentes que ven cómo las llamas se acercan cada vez más a sus viviendas y áreas de trabajo. Las autoridades mantienen la coordinación con los equipos de emergencia para evaluar día a día la evolución de los incendios y garantizar la asistencia a quienes lo necesiten.
