Temporal dejó voladuras de techos, más de 50 árboles caídos y cortes de luz en la ciudad

Un fuerte temporal de viento y lluvia que recorrió gran parte de ciudad y General Pueyrredon generó un saldo de daños materiales y complicaciones en la ciudad durante las últimas horas. El fenómeno climatológico fue especialmente intenso en sectores como Sierra de los Padres, Batán y Bosque Peralta Ramos, donde las ráfagas superaron los 70 km/h y provocaron consecuencias visibles en calles y viviendas.

Entre los efectos registrados, las autoridades municipales contabilizaron más de 50 árboles caídos, la voladura de techos de viviendas, postes y cables caídos, además de interrupciones en el suministro eléctrico en varios barrios. En total, Defensa Civil y equipos de emergencia atendieron alrededor de 150 llamados por incidentes relacionados con el temporal, desde ramas que bloqueaban calles hasta estructuras afectadas por el viento.

El fenómeno fue descrito por el titular de Defensa Civil como similar al paso de “un mini tornado” en tramos de Sierra de los Padres, donde en pocas cuadras se registraron voladuras de techos y caída de postes, lo que obligó a montar un centro de operaciones para coordinar la asistencia.

Además de los daños estructurales, las empresas de servicios trabajaron para normalizar el suministro eléctrico, que se vio afectado principalmente en sectores como El Martillo, Batán, Bosque Peralta Ramos, Sierra de los Padres, Alfar y otros puntos de la periferia, donde aún persistían bajas tensiones o cortes totales.

En algunos puntos, la caída de un árbol sobre una vivienda obligó a sus ocupantes a retirarse por precaución, y el municipio dispuso asistencia a las familias afectadas mientras continúa el trabajo de retirar ejemplares peligrosos y despejar las calles.

Las autoridades locales pidieron paciencia a los vecinos y recordaron los números de emergencia para reportar situaciones de riesgo, al tiempo que aseguraron que las cuadrillas seguirán desplegadas para restablecer los servicios y consolidar la atención en zonas todavía impactadas por el viento.