El Gobierno nacional promulgó una nueva reforma laboral que comenzó a regir este viernes y modifica distintos aspectos de las relaciones de trabajo en el sector privado, incluyendo el esquema de despidos y el cálculo de las indemnizaciones.
Uno de los cambios centrales es la forma en que se calcula la indemnización por despido sin causa. La nueva normativa establece que la base se tomará únicamente sobre la remuneración mensual, normal y habitual del trabajador, dejando fuera conceptos que no se pagan todos los meses, como el aguinaldo o las vacaciones.
Además, la ley fija un límite máximo para el cálculo: la indemnización no podrá superar el equivalente a tres veces el salario promedio mensual del convenio colectivo de la actividad. También se establece un piso mínimo del 67% del sueldo habitual para determinar la base salarial, evitando reducciones demasiado grandes en el monto final.
La reforma también contempla nuevas herramientas para afrontar los costos de desvinculación laboral y modifica distintos aspectos de las relaciones laborales, en una iniciativa que busca modernizar el sistema y cambiar las condiciones de contratación en el país.
El alcance de la norma incluye a las relaciones laborales vigentes, especialmente en lo relacionado con las condiciones de finalización de los contratos, aunque especialistas señalan que algunos puntos podrían generar debates judiciales sobre su aplicación en casos concretos.
