Luego del fuerte operativo que terminó con la histórica feria de la Rambla, el sindicato de feriantes volvió a levantar la voz y pidió una solución concreta para las familias afectadas.
Desde el sector reclaman una “alternativa digna” para los puesteros, tras el desalojo de la llamada “Saladita” de la Bristol, donde durante años trabajaron cientos de personas.
El conflicto se da en un contexto caliente: días atrás, un megaoperativo con fuerzas federales y municipales terminó con la demolición de más de 170 puestos instalados en la zona.
Según estimaciones del propio sector, alrededor de 200 familias dependían directamente de esa actividad, lo que explica la urgencia del reclamo.
Desde el sindicato sostienen que no se oponen a la regulación, pero exigen ser incluidos en una solución que les permita continuar trabajando dentro de un marco legal y organizado.
El pedido apunta a la creación de un espacio formal o la reubicación en condiciones adecuadas, evitando que la única salida sea quedar fuera del sistema.
Mientras tanto, el conflicto sigue abierto: de un lado, el orden del espacio público; del otro, la necesidad de subsistir.
Entre escombros y gazebos que ya no están… queda una pregunta que todavía busca respuesta: ¿qué pasa con quienes vivían de ese lugar?

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