La investigación por el crimen del adolescente de 16 años que murió baleado a principios de enero en el barrio Nuevo Golf de Mar del Plata tuvo un desarrollo clave esta semana con nuevos resultados de peritajes y un testimonio fundamental del principal sospechoso.
El hecho que sacudió a la comunidad ocurrió a mediados de enero, cuando un enfrentamiento armado con al menos 28 disparos dejó a Sergio Otero, de 16 años, con una herida de bala en la cabeza y posteriormente fallecido. El conflicto se produjo en las inmediaciones de Cerrito y calle 83, en una balacera entre ocupantes de motocicletas y un auto en movimiento.
El principal acusado, Alan Olivares, fue aprehendido a pocas cuadras del lugar del ataque cuando intentaba resguardarse en una vivienda, herido en el brazo por un proyectil y con politraumatismos tras haber volcado el auto en el que circulaba durante el tiroteo.
En las últimas horas, Olivares declaró ante la Justicia que realizó “solo un disparo” y que llamó al 911 después de los hechos. Esa versión fue respaldada por una pericia balística, que determinó que el único tiro con firma de Olivares era de calibre 9 mm, mientras que las evidencias recogidas en el lugar muestran que el auto recibió disparos de al menos cuatro armas diferentes, incluidos calibres 380, 9 mm, 45 y un revólver 38.
Los resultados técnicos indicaron además que el disparo que causó la muerte de Otero no habría sido efectuado desde el arma de Olivares, lo que complica la imputación directa por homicidio y abre nuevas líneas de investigación sobre la participación de otros agresores en la balacera.
La causa continúa bajo análisis de la Justicia local, y los peritajes complementarios junto a otras declaraciones podrían ser determinantes para esclarecer el rol de cada interviniente en uno de los episodios de violencia más resonantes de la ciudad en lo que va del año.
